Sobran Ladrillos pero Falta Cemento
La química del cuerpo humano necesita de átomos y de energía para la construcción de las estructuras moleculares que componen las células de todos sus tejidos. Los átomos de elementos químicos y la energía de fotones son los ladrillos y el cemento respectivamente, como explicamos en La Buena Salud es Mala para los Negocios, de una mega operación de construcción molecular que el cuerpo debe continuamente realizar. El cuerpo entonces es como una gigantesca empresa constructora que recibe sus ladrillos (átomos) del componente químico de los alimentos, y recibe su cemento (fotones) del componente energético de los alimentos, para suplir sus operación. Los hábitos alimentares que el ser humano ha adoptado en los últimos tiempos sin embargo, hacen que a esta empresa constructora le sobren ladrillos pero le falte cemento y, consecuentemente, hay procesos a lo largo de dicha operación de construcción funcionando con deficiencia o simplemente parando de funcionar (ver Imagen 14). Nuestra salud está seriamente comprometida por la dieta y suplementos que las industrias alimenticia y farmacéutica nos venden, y que la ciencia médica nos receta, que simplemente no cumplen con las necesidades energéticas de nuestro cuerpo.
La omisión deliberada de energía en aquello que la población entiende como dieta “balanceada”, y ciertamente en cualquier cosa procedente de un laboratorio, disminuye la capacidad de nuestro cuerpo de mantenerse fuerte y de defenderse de sus agresores. ¿Cómo hacer para recuperar la salud y la inmunidad de nuestro cuerpo? El primer paso es fundamental y consiste en tomar consciencia de que lo que llevamos a nuestra boca tiene impacto directo e inmediato en nuestro bienestar. El segundo es reconocer que la naturaleza es nuestro verdadero supermercado, y que ella es más sabia que cualquier ciencia o industria. El tercero es retomar nuestra relación con la alimentación natural, aquella que el hombre siempre tuvo desde su origen en este planeta pero que recientemente perdió. El cuarto es programar en nuestro calendario la substitución gradual en nuestra dieta de alimentos de baja energía por alimentos de alta energía tal como definimos en Alimentos Vivos y Vibrantes. El quinto es disciplinarse y organizarse para respetar nuestro cronograma de substitución de dieta e incluir en nuestra rutina diaria la búsqueda de alimentos vivos y vibrantes para que nunca más falten en nuestra mesa.
Imagen 14: Construcción de estructuras moleculares afectada por falta de cemento (fotones).



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