Erradicación Total y Efectiva de Fotones
El efecto negativo de exponer un organismo vivo a alta temperatura es previsible. Una fruta entera y madura sin procesamiento alguno, por ejemplo, resplandece de vida y energía en nuestro plato porque sus procesos de regeneración celular todavía permanecen intactos. La abundancia de fotones en los vegetales, de cuales derivan su energía, depende en preservar la estructura molecular de sus células vivas. Ahora bien, si calentamos el vegetal a alta temperatura cambiaremos su estructura molecular, las células compuestas por esas moléculas modificadas pasarán a ser las de un vegetal cocido, de un vegetal carente de frescura, vitalidad, y fotones.
La cocción de vegetales por métodos convencionales ocurre por convección, es decir por transferencia de calor del exterior hacia el interior del cuerpo de un vegetal. Esto quiere decir que si limitamos el tiempo de exposición del vegetal al calor, sea este de vapor, olla, horno, o sartén, permitiremos que al menos parte del interior del cuerpo del vegetal sobreviva. Si trozamos el vegetal antes de cocinarlo, entonces su tiempo de exposición al calor deberá ser aún más reducido. En otras palabras, si no es posible digerir el vegetal completamente crudo (altamente preferible) es necesario tener cuidado con su tiempo de cocción para preservar al menos parte de su valor energético.
En un horno a microondas por otro lado, las ondas de radio penetran el vegetal y excitan todas sus moléculas al mismo tiempo, tanto en sus partes externas como internas. No hay migración de calor de afuera hacia dentro como ocurre en la cocción por convección. El calor es generado de manera rápida en todas partes del vegetal y con igual intensidad. Hay variaciones claro ya que las microondas penetran las partes duras del vegetal con mayor dificultad, y hay también partes que se calientan más debido a la interferencia de ondas. El proceso entero de calentamiento es diferente porque las microondas excitan todos los átomos al mismo tiempo, cociendo el vegetal de forma acelerada y completa, erradicando simultáneamente todos sus fotones con gran efectividad (ver Imagen 13).
La cocción de vegetales por métodos convencionales ocurre por convección, es decir por transferencia de calor del exterior hacia el interior del cuerpo de un vegetal. Esto quiere decir que si limitamos el tiempo de exposición del vegetal al calor, sea este de vapor, olla, horno, o sartén, permitiremos que al menos parte del interior del cuerpo del vegetal sobreviva. Si trozamos el vegetal antes de cocinarlo, entonces su tiempo de exposición al calor deberá ser aún más reducido. En otras palabras, si no es posible digerir el vegetal completamente crudo (altamente preferible) es necesario tener cuidado con su tiempo de cocción para preservar al menos parte de su valor energético.
En un horno a microondas por otro lado, las ondas de radio penetran el vegetal y excitan todas sus moléculas al mismo tiempo, tanto en sus partes externas como internas. No hay migración de calor de afuera hacia dentro como ocurre en la cocción por convección. El calor es generado de manera rápida en todas partes del vegetal y con igual intensidad. Hay variaciones claro ya que las microondas penetran las partes duras del vegetal con mayor dificultad, y hay también partes que se calientan más debido a la interferencia de ondas. El proceso entero de calentamiento es diferente porque las microondas excitan todos los átomos al mismo tiempo, cociendo el vegetal de forma acelerada y completa, erradicando simultáneamente todos sus fotones con gran efectividad (ver Imagen 13).
Imagen 13: Tecnología al servicio de la erradicación de fotones en los alimentos.



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