Cuanto Más Vivo Mejor
La importancia de filtrar lo que entra en nuestras bocas no puede ser subestimada. El primer filtro debe rechazar todo alimento de origen animal, y sólo permitir alimentos de origen vegetal. El segundo filtro debe discriminar sobre la cantidad de fotones presentes en el vegetal que iremos a ingerir. Cuanto más maduro y más fresco el vegetal, mayor el número de fotones que posee, y más “vivo” le llamamos (ver Imagen 5). Una fruta verde, por ejemplo, todavía no alcanzó su potencial de energía y, por otro lado, un fruta pasada ya perdió parte de la energía que poseía en el pico de su madurez. Sabemos que todos los vegetales son cosechados al menos una semana antes de alcanzar su pico de madurez y que continúan madurando, esto es acumulando más energía fotónica, en la cadena de distribución a camino de nuestra mesa, inclusive durante su estadía en nuestra heladera. Mientras el vegetal se conserve íntegro, en otras palabras, antes de ser pelado, picado, exprimido, triturado, etc., este continúa captando fotones libres del espacio y manteniendo su energía. Una vez procesado, sin embargo, dicha energía decae rápidamente por lo que debe ser consumido de inmediato. La refrigeración de un vegetal íntegro, especialmente su congelamiento, puede extender su vida en varios días o semanas.
Es importante eliminar o reducir la cocción de los alimentos al máximo posible porque cuando expuestos al calor intenso los vegetales pierden gran parte de su energía. También debemos evitar el recalentamiento de las comidas por el mismo motivo. El horno a microondas debe únicamente ser utilizado para calentar aquello que de inicio no posea energía alguna, por ejemplo agua, porque este nefasto dispositivo de alta tecnología es un perfecto exterminador de fotones. Otro electrodoméstico que destruye fotones con extrema eficacia es la licuadora que no tiene cualquier otra función redimible en nuestra cocina y debe ser erradicada de ella de inmediato. Curiosamente el procesador de comidas, cuya similitud a una licuadora lo convierte en sospechoso, es cuidadoso con los fotones y tiene pase libre para permanecer en la cocina.
Es importante eliminar o reducir la cocción de los alimentos al máximo posible porque cuando expuestos al calor intenso los vegetales pierden gran parte de su energía. También debemos evitar el recalentamiento de las comidas por el mismo motivo. El horno a microondas debe únicamente ser utilizado para calentar aquello que de inicio no posea energía alguna, por ejemplo agua, porque este nefasto dispositivo de alta tecnología es un perfecto exterminador de fotones. Otro electrodoméstico que destruye fotones con extrema eficacia es la licuadora que no tiene cualquier otra función redimible en nuestra cocina y debe ser erradicada de ella de inmediato. Curiosamente el procesador de comidas, cuya similitud a una licuadora lo convierte en sospechoso, es cuidadoso con los fotones y tiene pase libre para permanecer en la cocina.
Imagen 5: Ejemplo de lugar donde encontraremos comidas e ingredientes repletos de energía.



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